Hace unas semanas los frenteamplistas de San José estamos recibiendo una andanada de comentarios y acusaciones que provienen del Intendente Falero. Ahora ya no son cuestionamientos políticos, son juzgamientos sobre nuestra vida personal.
Veamos un instante lo sucedido en estas horas. El Edil Pablo Cortés ha reclamado algunas cosas que le aprietan al Intendente, fundamentalmente la creación de las Juntas Locales,espacios que no se han conformado porque el chiruchismo local no se lo permite al Intendente. No existe otro motivo. El Partido Nacional está hace un año tratando de repartirse unos cargos honorarios, y no se ponen de acuerdo. Imaginen si fueran remunerados…
Ante un cuestionamiento político, el Intendente Falero prefiere meterse en la vida privada del Edil Cortés. El Intendente sabe muy bien que Pablo es un tipo que desde abajo se ha roto el lomo para montar su empresa, que ni siquiera tiene un vínculo directo con el Estado. Pero el Intendente también sabe muy bien que rinde poner mantos de duda sobre los rivales.
He tratado de buscar un adjetivo para esta forma que el Intendente está adoptando. El que se me ocurre es demasiado vulgar, pero voy a utilizar su definición por diccionario: "Persona chismosa y entrometida". Al parecer, aquellos que en el justo ejercicio de la democracia no nos colma la gestión del Intendente Falero, tendremos que soportar que el Intendente se meta en nuestra vida personal o laboral.
El Intendente ha abierto una puerta peligrosa. La inclusión de la vida personal en las pujas políticas no es una estrategia nueva, pero éticamente muy cuestionable. Por otro lado,la intromisión no es ecuánime. No lo escuché al Intendente poner manto de duda alguno cuando hace ya unos meses pasó cierto camión de combustible que tuvo la mala fortuna de tener un escape justo debajo de unos bidones propiedad de uno de sus correligionarios.
Por ende, el Frente Amplio quedaría habilitado para meterse en cada empresa, en cada casa de cada uno de los ediles, directores y dirigentes del Partido Nacional para luego chismear lo que creamos conveniente. Estén tranquilos los blancos. No vamos a hacer eso. Quienes hemos nacido y crecido con poco, pero somos felices con lo que tenemos, nos sobran los valores. En mi casa me enseñaron desde chico que ser chismoso es de mal gusto, y que la vida de los demás no es de mi incumbencia. Mis valores y los de mis compañeros impedirán que nuestra fuerza política administre chismes para sacar ventaja.
Sería interesante que el Intendente en vez de perder tiempo chismeando sobre vidas ajenas, se preocupara por socavar la corrupción berreta y omnipresente que campea todos los días en la Intendencia. Para muestra, aquí va un botón.
Como hemos demostrado en esta nota, al Intendente no le interesan más los camiones que las camionetas. Como a mí no me importa mucho que hace con sus camiones y camionetas propios, y para que no siga perdiendo tiempo en la camioneta de Pablo Cortés, lo invito a preocuparse por las camionetas de todos. Le pido que tenga a bien explicarme que hace desde hace meses y todas las noches en la esquina de mi casa (Asencio y 25 de Mayo), de lunes a domingo, la camioneta MIM 1405 de la Intendencia, que es usada por un funcionario hasta para hacer sus mudanzas. Discúlpenme la mala calidad de la filmación, pero la acabo de hacer de madrugada y con un celular, y la iluminación de los barrios no es tan buena como debería.
http://www.youtube.com/watch?v=YVmrioSkoCc
Capaz que si el Intendente deja de perder tiempo en interesarse en la vida ajena y se preocupa por estas cosas,tal vez a la Intendencia le daría el dinero para hacer obras y para mejorarle un poco el salario a los empleados municipales.
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Las opiniones vertidas en estas columnas no comprometen la opinión oficial de la fuerza política Frente Amplio.