Hoy 5 de diciembre estamos recordando al Maestro Julio Castro, a pocos
días de saber que los restos óseos encontrados en el Batallón 14
-después de los estudios de ADN pertinentes- eran de tan apreciado
Maestro, pedagogo, periodista, militante político y social y
maravilloso ser humano.
El impacto ha sido brutal, porque era un desaparecido emblemático,
justamente por su manera pacífica de ser, por su edad (tenía 68 años,
le faltaban escasos meses para cumplir 69 años), por su trayectoria.
nacional e internacional que lo hacía inobjetable y porque se supo
además que fue vilmente ejecutado.
También con ese macabro hallazgo se confirma una vez más que la
búsqueda de los desaparecidos sigue teniendo sentido y que - por lo
expresado por los
antropólogos y otros peritos que han actuado en el tema- se corroboró
además que la denominada "Operación Zanahoria" también existió aunque
siempre ha sido sistemáticamente negada.
Pero ya habrá instancias para seguir reflexionando y actuando sobre
estos temas - porque pobre de nosotros si miramos para el costado y no
queremos enterarnos de estas crudas realidades-; pero hoy es mi deseo
hablar especialmente del Maestro Julio Castro como Maestro.
Julio Castro nació el 13 de noviembre del año 1908, en Estación La
Cruz, en el Departamento de Florida. Fue alumno de escuela rural. Ya
en Montevideo estudió magisterio. Fue Maestro de primer grado en 1927
y de segundo grado en 1932. Fue Maestro de curso, director de escuela
común y de práctica, Sub-Inspector de enseñanza primaria, Inspector
Departamental de Montevideo, profesor de Filosofía de la Educación y
de Metodología en los Institutos Normales, intervino en campañas de
alfabetización en América Latina (vivió en Ecuador entre 1966 y 1970),
asesoró a la UNESCO y escribió ensayos que marcaron toda una época. Se
destacan: "El analfabetismo", "La escuela rural en el Uruguay", "El
banco fijo y la mesa colectiva: vieja y nueva educación" Fue eximio
conferencista y sindicalmente militó en la Unión Nacional del
Magisterio, en la Federación de Asociaciones Magisteriales del Uruguay
y a partir de 1945 integrante de la Federación Uruguaya del
Magisterio, denominada F.U.M. Acompañó a Carlos Quijano en el
semanario "Marcha desde sus comienzos (1939) hasta el 26 de noviembre
de 1974 en que fue clausurado. En ese momento era el Sub- Director de
la de la Publicación y su Director Responsable.
Julio Castro fue unos de los firmantes de la declaración del 7 de
octubre de 1970, propiciando la unidad de las fuerzas progresistas,
que devino en el surgimiento del Frente Amplio en febrero del año
1971.
Casado con Zaira Pilar Gamundi, fue padre de dos hijos y estaba
jubilado cuando en el año 1977 el lunes 1 º de agosto, salió para
asistir al entierro del historiador Eugenio Petit Muñoz y ya nunca
regresó.
Personalmente no tuve el gusto de conocerlo, pero militando justamente
en la F.U.M. tuve en múltiples ocasiones oportunidad de oír hablar de
sus enseñanzas a los siguientes Maestros: Hugo Rodríguez, Víctor
Brindisi, Didaskó Pérez, Miguel Soler, Mabel Pizarro, etc.
Ellos que lo conocieron dicen que era: equilibrado, armonioso,
sociable, cálido, pacifista, conciliador, con el don de escuchar y
comprender a los demás, de espíritu cooperativo.
Agregan que en el trabajo destacaba por ser: muy honesto, responsable,
perfeccionista, metódico, disciplinado, ordenado, con gran fortaleza y
capacidad de conducción y que su personalidad era apasionada, original
y creativa.
El Maestro Miguel Soler Roca dio una conferencia de Homenaje a Julio
Castro en el Paraninfo de la Universidad de la República, el 28 de
agosto de 1987 (que recomiendo consultar en internet porque es una
verdadera "joya").
Tituló esa conferencia: "Julio Castro, persona buscada a seguir
buscando" y en ella expresó: "Siento sobre mi la difícil y honrosa
responsabilidad de dirigirles la palabra por haber sido escogido,
junto a Marta Demarchi y a Dahad Sfeir para recordar esta tarde a
Julio Castro , a nuestro Julio, desaparecido hace ahora 10 años.
"Persona buscada" dijeron entonces. "Persona a seguir buscando digamos
ahora" Y yo - humildemente -en el día de hoy agrego: "Maestro Julio
Castro a seguir buscando, a seguir estudiando sus enseñanzas, a seguir
buscando en sus obras y artículos, su inmenso y maravilloso legado".
También y para finalizar quiero destacar que en esa conferencia dijo
el Maestro Miguel Soler que el hermano mayor de Julio Castro -y se
refería a Carlos Quijano- dejó un mandato: "Un día nosotros haremos
justicia a Julio. Y si el tiempo se nos va, otros lo harán por
nosotros". Creo que era necesario de mi parte referirme a este debe
de la democracia uruguaya… porque es muy bueno conocer la verdad, pero
es mejor aún si conocida la verdad se hace justicia y más en los
crímenes de lesa humanidad, que como todos sabemos, no prescriben. Que
así sea.
Silvia Cabrera Luzardo, Edila Departamental, PS- FA